El tiempo pasa, nos vamos poniendo bloggers. Después te casás, tenés un pibe, te divorciás, empezás a ver hora clave, te morís e inmediata e inexorablemente creás un fotolog. Y después, si tenés suerte, reencarnás como un Buddhist Lama al igual que Steven Segal. Badass. Rudo.
No voy a ser yo quien desafie este patrón, así que nuevamente he empezado un blog. Nuevamente es la palabra clave acá. Teniendo en cuenta los antecesores, este rincón de pensamientos (?) va a tener 3 horas de vida, a menos que consiga superar la ENORME PAJA que me produce escribir cuando no estoy motivado. Si logro sobreponerme a eso, me quedaré aquí hasta que me case. Vease, para siempre.
Stick arround.