El jugo Tang de Naranja-Banana-Frutilla es una mierda.
Estuve debatiendo internamente acerca de cómo presentar la afirmación anterior. La opción número uno era la forma directa, concisa y peronista que acabo de utilizar, mientras que la número dos estaba llena de referencias literarias y cinemáticas y detalles sin importancia sobre mi vida.
Si bien la última era naturalmente más atractiva, decidí utilizar la primera ya que cada segundo que pasara escribiendo sería un segundo en el cual cualquier niño podría llegar a comprar o incluso consumir dicho producto. Y como los jóvenes son el futuro, no pude dejar que eso ocurriese.